En general entendemos que un producto es de Comercio Justo si está producido e importado por organizaciones de Comercio Justo o si porta un sello de Comercio Justo.
Actualmente existen dos vías principales de reconocimiento:
Independientemente de estos dos sistemas de certificación, también es garantía suficiente que el producto haya sido importado y distribuido por una organización miembro de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo, aunque no lleve ningún distintivo externo.